10.2.12

Comentario de texto JORGE MANRIQUE: Coplas a la muerte de su padre

Las estrofas I, II, III, IV, V, VI, VIII, IX, XIII, XVI y XVII pertenecen a la primera parte de la obra, en la que Manrique hace una reflexión general sobre la vida, la muerte, el valor de lo terreno, etc, y en la que constantemente se dirige al lector y también utiliza tópicos medievales como Vanitas vanitatis, la fortuna, el poder igualador de la muerte y destacando el Ubi sunt?
Las estrofas XXV, XXVI, XXIX, XXXIII, XXXIV, XXXV, XXXVI, XXXVII y XXXVIII pertenecen a la segunda parte, en la que Manrique elogia a su padre, Don Rodrigo y personifica a la muerte.

La estrofa que usa Jorge Manrique es la manriqueña o copla de pie quebrado, que él mismo dio a conocer, de ahí su nombre. Esta estrofa tiene versos octosílabos y tetrasílabos de arte menor, con rima consonante. La estrofa está formada por doce versos con esquema métrico 8a 8b 4c 8ª 8b 4c 8d 8e 4f 8d 8e 4f.

En las estrofas pertenecientes a la primera parte, Manrique da una visión de la vida como fugaz, aparece el tiempo como destructor y la vida como un río que va a parar a la mar, es decir la muerte. Habla de los placeres de la vida, que pasan rápido y a la larga te hacen sufrir. Dice que siempre recordamos el pasado como algo mejor que el presente porque el tiempo causa estragos. Se encomienda a Jesucristo y se declara poeta cristiano, diciendo así que este mundo es un viaje para pasar al otro, que es eterno, y que debes saber vivir correctamente en este para llegar bien al otro y poder descansar.  A pesar de que acepta que existe una segunda vida, le da importancia a la primera explicando cómo de rápido pasa el tiempo y diciendo que lo debemos aprovechar. Aparece el tópico de la fortuna que es la que decide tu suerte y que esta puede cambiar de un día a otro. Todo se pierde después de la muerte, la muerte igualadora. También belleza y la fuerza se pierde con la vejez, y que es donde nadie quiere llegar. Por último aparece el tópico de Ubi sunt?, recordando que las cosas son efímeras y a todos los héroes de las cortes, las damas y doncellas, las danzas y los trovadores… que ya no están porque todo dura muy poco. Es decir una mentalidad teocéntrica y ascética, medieval.

En las estrofas I y VIII se dirige directamente al lector y en todas destaca la naturalidad y sencillez con que están escritas. En la estrofa I hay un paralelismo en “cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte”. En la estrofa III destaca una alegoría de la vida como un río que va a parar al mar, es decir la muerte y que allí llegan igual todos los ríos desde los señoríos, que serían los ricos, los caudales, los medianos y los más chicos, los pobres, que terminan todos igual,  “los que viven por sus manos”, los pobres, y los ricos. En la estrofa V hay otra alegoría, la vida como un camino para llegar al otro, en la que hay que saber cómo vivir para llegar bien a la siguiente vida. En la estrofa VIII aparece el tópico de la fortuna, diciendo que todas las cosas que poseemos desaparecen con la muerte para todos de la misma manera. Hay un estilo sentencioso, la personificación de la muerte en la estrofa V, varias anáforas como “cómo… cómo…” “allí… allí…” “de ellas… de ellas…” Y por último una similidicadencia en la estrofa V “nascemos, vivimos, llegamos, fenescemos, morimos, descansamos”

El tópico del Ubi Sunt? Es un tópico latino empleado para demostrar lo efímero de la vida y los bienes terrenales, mencionando personajes poderosos o realidades fastuosas ya desaparecidas. Aparece en las estrofas XVI y XVII y para desarrollar este tópico Manrique elige los siguientes elementos: reyes como el rey Don Juan, los infantes de Aragón, las justas, los torneos, las damas, los vestidos, olores y tocados, la música de los trovadores y las danzas. Realidades de la corte. Utiliza elementos contemporáneos a su época, ya que así puede que se viera que todo eso que nombraba era reciente pero ya había desaparecido porque el tiempo corre muy rápido.

A Don Rodrigo se le atribuyen virtudes características de un noble medieval. De él dice que era amado por la gente, era famoso por ser valiente. Era amigo de sus amigos y un buen señor para sus criados, pero con sus enemigos era como un león. Era un maestro, inteligente y con gracia. Dice que no dejó tesoros ni riquezas pero que ganó todo en la guerra a los moros, aunque perdiera cosas en ella y arriesgara su vida para ello. Es decir era un buen patriota.

Es en las estrofas XXXIV, XXXV, XXXVI y XXXVII en las que se habla de esa “tercera vida” o “vida de la fama”, es una forma de perdurar tras la muerte a través de grandes hechos que permanecen en el recuerdo de los que nos conocieron y nos sobreviven. Se consigue como Manrique cuenta, de acuerdo con su estado cada uno de una forma, los buenos nobles realizando hazañas, el clero teniendo fe entera y confianza, etc.

La muerte aparece invitándolo a dejar este mundo material y a ir a la vida eterna en la será feliz y podrá descansar, lo convence de forma educada diciéndole que perdurará para siempre en la tercera vida y Don Rodrigo acepta respondiéndole que no quiere perder más tiempo  y quiere irse ya. Al final narra que murió cercado de su mujer sus hijos, hermanos y criados y que aunque su ida murió les dejó su memoria. La muerte aparece de forma honrada y no violenta como suele aparecer. No le obliga a irse con él desde un principio, sino que le habla con respeto, lo invita y convence con sus argumentos. Don Rodrigo no teme a la muerte, se quiere ir con ella porque sabe que irá a una vida eterna y que muere porque Dios lo ha querido así.

Aparecen elementos medievales como el ascetismo y el teocentrismo, se le da mucha importancia a Dios y a la religión. Las virtudes con las que se elogia a Don Rodrigo son las típicas medievales de los buenos caballeros, también tiene una intención moralizadora ya que explica que debes de saber cómo vivir en esta vida para poder llegar a la segunda, y también dice que la debes aprovechar porque el tiempo corre muy deprisa y se lleva todo con él, al igual que la muerte. Pero también aparecen elementos renacentistas como esa idea de la tercera vida o vida de la Fama que es una forma de perdurar en esta vida tras la muerte, y lo que implica una nueva valoración de la vida terrena que con el ascetismo no era posible.

Comentario: Entrevista entre Celestina y Melibea

Este fragmento pertenece a la obra La Celestina de Fernando de Rojas, un judío converso perteneciente a la burguesía. Escribió la obra en el siglo XV o Prerrenacimiento. Pertenece al subgénero de la ”comedia humanística’’ nacido en el Humanismo italiano y destinado a la lectura en voz alta, no a la representación. Su género es la Tragicomedia, ya que mezcla elementos de la comedia y la tragedia.  El fragmento se localiza en el momento en el que Celestina va a casa de Melibea después de hacer el trato con Calisto, cuando hace el conjuro se lo vende a Melibea y se vuelve con el cordón de esta.

El tema del texto es la conversación entre Celestina y Melibea sobre el paso del tiempo y el amor, y el resumen es que Celestina va a visitar a Melibea para hablarle de Calisto, Celestina utiliza su gran capacidad para hablar bien y convencer con la palabra para hablarle a Melibea del paso del tiempo, y le dice que hay alguien que necesita su ayuda y que con solo una palabra de ella lo podría salvar, Melibea no entiende a Celestina y le pide que aclare sus palabras. Finalmente Celestina le dice que se trata de Calisto, y cuando Melibea oye su nombre entra en cólera, acusa a Celestina de alcahueta falsa, de hechicera, enemiga de honestidad y de causadora de secretos yernos, le pide a su criada que la eche y le replica querer condenar su honestidad y honra por él. Celestina intenta calmar a Melibea con sus palabras pero Melibea no aguanta oír hablar de Calisto, lo insulta acusándolo de loco y atrevido y dice que jamás consentiría acercarse a él. Aún así Celestina le dice que “ha amansado  a otras más bravas” y que mientras Melibea no quiera, más insistirá ella.  
Los personajes que aparecen aquí son Celestina y Melibea, Celestina aparece como una alcahueta, marginal y sin dinero. Es peligrosa porque tiene el don de la palabra y sabe engatusar a las personas con ellas, es astuta y tiene mucha capacidad de convicción. Melibea aparece como una mujer enérgica y decidida que nunca se retracta en lo que dice porque aclara que ella nunca se acercará a Calisto. También aparece como una mujer de clase alta, ya que tiene criada y dinero para ofrecer a Celestina. También aparece nombrado Calisto por Celestina como un amante cortés que solo quiere a Melibea y que sin ella no es nadie, y por Melibea como un loco egoísta y obsesivo, lo ridiculiza y lo odia.
Aparecen destacados los temas del amor, como un amor obsesivo que lo compara con una enfermedad el que siente Calisto por Melibea. Aparece también la codicia de Celestina que por conseguir dinero es capaz de hacer lo que sea, por eso ayuda a Calisto a satisfacer su pasión amorosa. Aparece tratado al principio el tema del tiempo y el tópico del “carpe diem” cuando Celestina le habla a Melibea de que ella ahora es bonita y joven pero que ella también lo había sido y ahora era vieja y el tiempo pasa muy rápido. La magia aparece en el conjuro al demonio. Hay una crítica social, los personajes son egoístas y avaros como lo es Celestina, y además son hipócritas porque no dicen lo que piensan y eso se ve demostrado en los apartes.

Aparecen dos tipos de discurso, el diálogo entre Celestina y Melibea, que es oratorio, porque son oraciones largas y elaboradas, retóricas llenas de recursos estilísticos. También hay apartes solo utilizados por Celestina que reflejan su falsedad y a los que Melibea responde pidiendo que repita lo que dice y que no hable “entre dientes” estando aún delante de ella.
En cuanto a Celestina, su nivel es culto, retórico con recursos estilísticos y conceptos abstractos y su registro es formal, tiene una lengua culta y cuidada para convencer a Melibea y se adecua perfectamente a la situación. Melibea utiliza un nivel culto al igual que Celestina, retórico y cuidado, propio de su clase alta y un registro formal, no tiene confianza con Celestina y le habla cultamente y correctamente. Pero cuando estalla la ira de Melibea usa un registro coloquial reflejado en los insultos.
Los principales recursos estilísticos son: Interrogaciones retóricas como “¿No has leído que dicen: verná el día que en el espejo no te conozcas?” “¿Qué te parece?” “¿Aun hablas entre dientes delante de mí, para acrecentar mi enojo y doblar tu pena?” etc.
Exclamaciones como: “¡Oh angélica imagen!” ”¡Oh perla preciosa, y cómo te lo dices!” “¡Doncella graciosa y de alto linaje!” “¡Ya, ya, ya!” “¡Jesús!” etc.
Metáforas como: “verná el día que en el espejo no te conozcas” el tiempo pasa tan rápido que te convertirás en una vieja sin darte cuenta “no de sólo pan viviremos” no solo comer nos mantiene, hay más cosas. “por quien has dado tan dañosos pasos” por quien has hecho algo tan malo. “el más empecible miembro del mal hombre o mujer es la lengua” las palabras son la mejor arma de un hombre o mujer mala para convencer. “no me ha dejado gota de sangre en el cuerpo” la ha dejado mal y enfadada “¡más fuerte estaba Troya y aun otras más bravas he yo amansado!” ha podido convencer a mujeres más decididas que Melibea. El estilo sentencioso, es decir la introducción de frases que parecen refranes “no es vencido sino…”
Varios hipérbaton, le da mucha importancia a la adjetivación tanto positiva como negativa, y otras metáforas como la de comparar el amor con una enfermedad.

El sentido global de la obra es entre otras cosas una crítica social, un reflejo de todas las personas de la época y una crítica a su hipocresía,  falsedad, egoísmo y materialismo, y en este fragmento se ve reflejado esa falsedad de los personajes y su hipocresía así como su afán, el de Celestina por las riquezas y los bienes materiales, una sociedad sin valores ni fe auténticos, y una dama como es Melibea alejada totalmente de los cánones. También se ve reflejado el sentido existencial en las pasiones dominadoras y los riesgos de las alcahuetas. 

4.2.12

Acto IV: Entrevista entre Celestina y Melibea.

Este fragmento pertenece a la obra “La Celestina” de Fernando de Rojas un judío converso nacido en La Puebla de Montalbán, Toledo; aun que éste no es el único autor de la obra ya que Fernando de Rojas se encontró el auto I y decidió continuar la obra. Se sabe de él que era un hombre culto y que solo escribió La Celestina con 19 años y no volvió a escribir. Esta obra fue publicada en el año 1499 bajo el titulo de “Comedia de Calisto y Melibea”; en 1502 fue publicada como “Tragicomedia de Calisto y Melibea” y durante el siglo XVI la obra se tituló “Tragicomedia de Calisto y Melibea y la vieja puta Celestina”. Finalmente se le atribuyó el titulo de “La Celestina” como conocemos la obra actualmente.

Esta obra es una TRAGICOMEDIA ya que mezcla elementos tanto de la Tragedia como de la Comedia clásicas. El subgénero de esta obra no esta muy claro cual es si es teatro o una novela dialogada: comedia humanísitica, ya que Fernando de Rojas no escribió esta obra pensando en que fuese representada, pero no hay narrador, solo están los parlamentos de los personajes y alguna acotación.

Este fragmento pertenece al Acto IV y es el primer encuentro entre Celestina y Melibea. Ocurre después de que Calisto requiere la ayuda de Celestina y después de este encuentro Celestina consigue que Melibea le entregue su cordón.

En este texto aparecen los temas del amor pasional que siente Calisto hacia Melibea, y ésta en un primer momento rechaza, y la fugacidad del tiempo “Carpe Diem”, que aparece como una fuerza destructora, cuando Celestina dice a Melibea que el tiempo pasa muy rápido y que pronto será vieja y no tendrá el buen cuerpo que tiene ahora. La magia cuando Celestina invoca al diablo, la crítica social, y el materialismo. Celestina va a casa de Melibea para hablarle de Calisto y tratar de que éstos se encuentren, pero Melibea odia a Calisto y no quiere ni oír hablar de él. Al principio Celestina solo le habla a Melibea de lo rápido que pasa el tiempo y que debe encontrar a un hombre, y que ella conoce a uno que esta loco de amor por Melibea, ésta curiosa le pregunta a Celestina quien es el hombre que pierde la cabeza por ella y al mencionar a Calisto, Melibea quiere echar a Celestina de su casa.

En este fragmento solo intervienen dos personajes: Celestina perteneciente al grupo marginal de la sociedad que es una alcahueta, bruja, demoniaca que solo quiere ganar dinero, es muy codiciosa, astuta, elocuente y orgullosa de sí misma. Y Melibea es una dama de la alta burguesía, enérgica casi violenta, ya que incluso amenaza de muerte a Celestina y decidida. Calisto solo aparece mencionado.

En este texto predomina el diálogo entre Melibea y Celestina; y dentro de este aparecen tanto oratorios como diálogos de extensos parlamentos con respuestas breves. Y además aparecen dos apartes de Celestina en los que se muestra realmente cual es su intención, cuando habla con el diablo y la falsedad con la que trata a Melibea.

En este fragmento, al igual que en la obra se mezcla un estilo culto como un estilo coloquial. Al principio Celestina y Melibea conversan en un nivel culto, pero en cuanto Celestina menciona a Calisto, Melibea se enfada y ambas utilizan un nivel coloquial, Melibea para insultar a la vieja, y Celestina también utiliza un estilo coloquial en los apartes.

Aparecen varios recursos estilísticos como metáforas ¡Oh perla preciosa! , paradoja su pasión y su remedio salen de una misma fuente elipsis o asíndeton, Por dios sin más dilatar, me digas quién ese doliente, interrogaciones retóricas, hipérbaton, antítesis, metáfora del amor como una enfermedad, exclamaciones, adjetivación y el estilo sentencioso, utilización de frases que parecen refranes: no es vencido sino quien cree serlo, no solo del pan viviremos, vendrá el día que en el espejo no te conocerás.

Este texto es importante ya que gracias a él se puede apreciar el cambio drástico de Melibea, ya que pasa de sentir odio hacia Calisto, a no poder vivir sin él y quitarse la vida. Sentido existencial (codicia, pasión...) y critica social (Melibea como dama y Celestina se mueve por la codicia).