Embrazaron los escudos delante del corazón,
las lanzas ponen en ristre envueltas con su pendón,
todos inclinan las caras por encima del arzón
y arrancan contra los moros con muy bravo corazón.
A grandes voces decía el que en buen hora nació:
"¡Heridlos, mis caballeros, por amor del Creador,
aquí está el Cid, don Rodrigo Díaz el Campeador!"
Todos caen sobre aquel grupo donde Bermúdez se entró.
Éranse trescientas lanzas, cada cual con su pendón.
Cada guerrero del Cid a un enemigo mató,
al revolver para atrás otros tantos muertos son.
Allí vierais tantas lanzas, todas subir y bajar,
allí vierais tanta adarga romper y agujerear,
las mallas de las lorigas allí vierais quebrantar
y tantos pendones blancos que rojos de sangre están
y tantos buenos caballos que sin sus jinetes van.
Gritan los moros: ''¡Mahoma!''; ''¡Santiago!'', la cristiandad .
Por aquel campo caídos, en un poco de lugar
de moros muertos había unos mil trescientos ya.
A Minaya Alvar Fáñez matáronle el caballo,
pero bien le socorren mesnadas de cristianos.
Tiene rota la lanza, mete a la espada mano,
y, aunque a pie, buenos golpes va dando.
Violo mio Cid Ruy Díaz el Castellano,
se fijó en un visir que iba en buen caballo,
y dándole un mandoble, con su potente brazo,
partióle por la cintura, y en dos cayó al campo.
A Minaya Alvar Fáñez le entregó aquel caballo:
''Cabalgad, Minaya: vos sois mi diestro brazo''.
Su escuela o corriente literaria es el mester de juglaría datado en los siglos XII-XIII en el que se incluyen aquellas obras transmitidas oralmente por los juglares al lado de sus espectáculos lúdicos y que persiguen una triple finalidad: entretener, informar (sobre los avances de El tema es la guerra. Se sitúa en
Si analizásemos el texto estructuralmente se establecerían estas partes:
- Versos 1-4: la preparación de los cristianos para el ataque.
- Versos 5-7: arenga del Cid que anima a sus hombres citando a Dios.
- Versos 8-19: arremetida de los cristianos, descripción de la batalla y el resultado relativo.
- Versos 20-29: anécdota de Alvar Fáñez, subdividida en:
· 20-23: pérdida de su caballo y continuación de la lucha a pie.
· 24-27: el Cid da cuenta y mata a un moro para quedarse con su caballo.
· 28-29: el Cid ofrece a Minaya el caballo.
Los temas característicos de esta obra también se manifiestan en este fragmento. El principal es la guerra, haciendo hincapié en las escenas violentas pero también en su espíritu religioso pues el Cid anima a sus hombres diciéndoles que luchen por amor a Dios. Asimismo el Cid aparece idealizado como un buen y fuerte guerrero (y también cristiano por lo dicho antes, así como fiel vasallo de su rey). El protagonista es el Cid que aparece idealizado y los personajes secundarios son sus hombres, también valerosos caballeros y diestros guerreros (Minaya Alvar Fáñez especialmente).
Considero que, en esta parte, los antagonistas son los moros, ya que son los malos, los contrarios, los que aparecen como invasores (aunque en la totalidad de la obra los antagonistas son los Infantes de Carrión).En su análisis métrico destacamos tres tiradas épicas (serie de versos en rima asonante divididos cada uno de ellos en dos hemistiquios separados por una cesura al tratarse de versos compuestos, aquellos versos que tienen número par de sílabas siendo de arte mayor). Sin embargo, hay irregularidad métrica, pues la mayoría son de 14 ó 16 sílabas, pero no todos. El hecho de que los versos sean irregulares se debe a que la obra está condicionada por su carácter oral lo que la hace vulnerable a la pérdida de algunas partes al contar con el único soporte de la memoria y la voz y porque la perfección métrica no es labor de los juglares a los que realmente no les importa la forma sino el contenido, que alcance los tres objetivos propuestos.
De carácter realista frente a otras épicas medievales europeas, se caracteriza por la sencillez lingüística condicionada por la oralidad y su representación ante un público. Se emplean epítetos épicos como el que en buen hora nació, Don Rodrigo el Campeador, Cid Ruy Díaz el Castellano, que ensalzan al héroe al tiempo que completan los versos. Hay alternancia de las palabras del Cid en los versos 6 y 7, una intervención de los moros en el verso 17 y en ese mismo verso una de los cristianos, con la narración de los hechos. Contaban con la interpretación del juglar que cambiaría de tono y postura según que personaje hablase. Se alternan los tiempos verbales lo que aporta viveza narrativa y hay apelaciones al auditorio en 2ª persona del plural como vierais. Los elementos religiosos son importantes: además de la mención a Dios también se apela a Mahoma y a Santiago.
Las palabras de los personajes aparecen resaltadas entre exclamaciones y se utilizan recursos basados en la repetición como la anáfora en allí vierais o y tantos. Aparece una metonimia en el verso 9: trescientas lanzas por trescientos hombres, y en el verso 29: mi diestro brazo por mi mejor guerrero (lo que a su vez es una metáfora porque es un decir). También en el verso 1 dice corazón en referencia a la parte central del tronco. Hay un hipérbaton en el verso 19, anáfora y-y en los versos 15 y 16 y una antítesis Mahoma-Santiago en el verso 17.
No podemos considerar histórico cuanto se cuenta en este fragmento ya que en los cantares de gesta se mezcla realidad y ficción; sí que se narran las hazañas históricas de los héroes de
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